LA VUELTA AL MUNDO CADA CUATRO AÑOS: DESDE URUGUAY (1930) A NORTEAMÉRICA (2026)

Q

uien diga que el fútbol no es el deporte más popular del planeta es un ingenuo que no creció con una pelota debajo del brazo o intuye, en extremo, que es un juego en el que veinte pendejos corren tras una pelota (¿o gallina corredora a ver quién la coje primero?) que rueda sin cesar sobre un césped común y corriente.

 

Respetable, pero totalmente equivocado quien, ¡ola, a estas alturas del partido!, le dé por salir con semejante apreciación así de la nada y sin desparpajo alguno, pues en un sentido magno de la palabra, el fútbol, __aparte de ser el más popular del planeta entre un sinfín de deportes__, unánimemente despierta pasiones; sentimientos; sufrimientos; rivalidades por un color, cualesquiera que sean, e impregnados en un sinnúmero de fanáticos que, inclusive, inmersos en actos vandálicos que no han de faltar, __por ejemplo, en una gran final__, empuñan, en las gradas, las astas de las banderas de sus equipos predilectos y, ¡vaya!, hasta procrea engaños este bendito balompié __“en el nombre del padre Maradona. Amén”__ para, no irnos tan lejos, hace un cuarto de siglo no más, cuando, uruguayos y argentinos, pactaron un empate, a un tanto, en el mítico, Centenario de Montevideo, que dejó sin chances a Colombia para hacerse con la repesca (rumbo a Korea-Japón, 2002).

 

No obstante, ese es y así es el fútbol: tan popular; pasional; sentimental; lleno de rivalidades de un lado (color x) y del otro (color y) y, de contera, con tintes de engañoso, __¡ojo!, ¿cuándo, entre rivales, se lo proponen?__, como mundial que, en cada cuatrienio, __por fortuna, distinto a los periodos politiqueros__, reúne a las mejores selecciones de mejor rendimiento en las eliminatorias de sus respectivas confederaciones continentales para buscar un nuevo “Rey del Fútbol”: no a un inigualable, “Pelé”, claro, pero sí a un país que, al ganar, en uso del italianismo, la tan anhelada Finalissima, se haga con el rótulo de “¡El mejor del mundo!” al levantar hacia los cielos la emblemática Copa de 18 quilates de oro macizo con una altura aproximada de 36.8 centímetros y un peso de no más de 6.175 gramos.

 

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Así, pues, hace 96 años se realizó, en suelo uruguayo, la primera cita mundialista de la historia, en parte, gracias a que, Jules Rimet, __por entonces, presidente de la FIFA y la Asociación Francesa de Fútbol__, planteó, en 1928, la necesidad de que debía existir una Copa del Mundo abierta a todas las naciones y celebrada cada cuatro años: primera Copa, por demás, que no sólo dejó como máximos goleadores de la competencia al argentino, Guillermo Stábile, (8 goles), y al uruguayo, Pedro “El Vasco” Cea, (5 goles), sino, de paso, a la para entonces campeona olímpica, Uruguay, como la primera selección en graduarse con el rótulo de “¡La mejor del mundo!”, en línea con la siguiente descripción de aquella final de otrora que disputó con su similar, Argentina:

 

·         LA FINAL:

Uruguay 4, Argentina 2

“…Con Uruguay como campeón olímpico y Argentina como campeón sudamericano, no podían haber habido dos oponentes más aptos para la Final de la primera Copa del Mundo. El partido fue un juego de dos tiempos. Uruguay marcó un gol al minuto 12, pero Argentina lo igualó y luego anotó nuevamente, para quedar arriba al término del primer período. La segunda mitad, sin embargo, fue de Uruguay. Anotaron tres veces, hasta ganar 4-2 y convertirse en los primeros campeones del mundo…”. (La Copa del Mundo: Un Sueño Comienza, Uruguay 1930).

 

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Italia, insólitamente fuera de una nueva Copa Mundo al salir derrotada en la pasada repesca europea, a manos de Bosnia y Herzegovina, desde la tanda de los penales, y cuya selección, añádase, asistirá a su segunda cita orbital —la primera fue en Brasi, 2014—, logró el bicampeonato en Italia, 34, y Francia, 38: en el primer evento se impuso a Checoslovaquia, 2-1, con un Angelo Schiavio como uno de los goleadores del certamen, con cuatro tantos a cuestas, y, en la segunda “fiesta”, imponiéndose a Hungría, 4-2, mientras brilló con luz propia Silvio Piola al enmarcarse su nombre en la tabla de máximos artilleros con cinco tantos.

 

Sin soslayar los rezagos que dejó la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Brasil acogió la justa deportiva del año 50 que trajo consigo el histórico “Maracanazo” en el que se produjo el segundo título (o bicampeonato) del Uruguay, en parte, comandada, en campo de juego, por los emblemáticos Obdulio Varela, Juan Alberto “Pepe” Schiaffino y Alcides Ghiggia, y, a posteriori, un Ademir, representante del Brasil, goleador del torneo con nueve aciertos.

 

Se ilustra, por tanto, lo que fue dicha final ¡de infarto! así:

 

·         LA FINAL:

Uruguay 2, Brasil 1

“...Dado que la etapa final era una competencia de grupos, Brasil sólo necesitaba un empate frente a Uruguay para ganar el torneo. El 16 de julio, una multitud formada casi en su mayoría por brasileños ni siquiera consideraba una posibilidad distinta. Cuando Friaca anotó por Brasil a los dos minutos de iniciado el segundo tiempo, todo parecía marchar dentro del plan. Posteriormente, luego de 66 minutos, Schiaffino de Uruguay igualó el marcador. En forma increíble, a 11 minutos del pitazo final, otro gol, esta vez de Ghiggia, puso arriba a Uruguay. Se mantuvieron así hasta el final del partido, convirtiéndose en campeones y miles de brasileños se fueron a casa muy desilusionados...”. (La Copa del Mundo: Brasil 1950).

 

Y, a pesar que, Alemania Occidental, se hizo con la corona en Suiza, 54, __luego de que se impuso sobre la subcampeona en Francia, 38, Hungría, por marcador, 3-2—, el húngaro, Sándor Kocsis, resultó goleador de la competencia, con 11 tantos, seguido del alemán, Max Morlock, con 8 goles, empero, fue en Suecia, 58, que apareció la imperiosa figura de “O Rei Pelé” quien, con tan solo 17 años, disputó su primer torneo de tamañas características hasta que Brasil, —enmendando lo sucedido en el “Maracanazo”—, se proclamó “¡campeón del mundo!” al levantar para tal fin la Jules Rimet diseñada por el escultor francés, Albert Lafleur.

 

Con un Pelé (6 goles) y un Vava (5 goles) en calidades de máximos anotadores de aquel Mundial, __aunque ganándoles la posición el histórico delantero francés, Just Fontaine, con 13 concreciones, por demás, el mayor anotador en toda la historia de los mundiales__, la escuadra “Verdeamarelha” de, por citar, Djalma Santos; Didi; Gilmar; el eminentísimo Garrincha y “Lobo” Zagallo, todos ellos conducidos desde la raya por Vicente Feola, obtuvo tan preciado título en los siguientes términos:

 

·         LA FINAL:

Brasil 5, Suecia 2

“…Se esperaba que la cancha completamente empapada por la lluvia favoreciera al equipo local, Suecia, y, cuando se pusieron en ventaja luego de sólo cuatro minutos, Brasil podría haberse desmoronado. Sin embargo, gracias a dos goles marcados por Vava, Brasil ganaba 2-1 al finalizar el primer período. La segunda mitad fue del joven Pelé. Mostrando un juego deslumbrante, anotó el tercer gol de Brasil y, posteriormente, Zagallo llevó el marcador 4-1. Suecia logró marcar otro gol, pero Pelé anotó nuevamente en el minuto 89. Era la primera vez que un equipo ganaba la Copa del Mundo fuera de su propio continente y la primera vez que el mundo presenciaba el brillo de Pelé…”. (La Copa del Mundo: Suecia 1958).  

 

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Chile, 62, no sólo fue el escenario perfecto para el doblete mundialista brasileño con un Garrincha y un Vava como artilleros principales, cada uno, con cuatro tantos anotados e imponiéndose el “Scratch” en la final ante Checoslovaquia por 3 a 1 sino también para el estreno de una Selección Colombia que, pese a salir eliminada en la primera ronda de la competencia, impostó huella grande.

 

Si bien es cierto que los dirigidos por el insigne ex futbolista argentino, Alfredo Pedernera, __principal gestor, precursor y cerebro de la época “Dorada” del fútbol colombiano__, perdieron contra Uruguay (1-2) y contra la antigua Yugoslavia por calamitosa goleada ¡5-0!, memorable aún el 4-4 conseguido en la segunda jornada de la Copa contra la entonces Unión Soviética defendida en el arco por Lev Yashin, la mítica “Araña Negra”, contando que el antiquísimo “CCCP” soviético, impostado en las casacas del equipo oficial, aún se interpreta con el chiste, “Con Colombia Casi Perdemos”, si se tiene en cuenta las anotaciones de German Aceros, Antonio Rada, Marino Klinger y el primer gol olímpico, hasta ahora único en los mundiales, obra de Marcos Coll.

 

Ya, en Inglaterra, 66, Alemania Occidental se quedó con las ganas de repetir la gesta hecha realidad en Suiza, 54, puesto que cayó en el alargue contra la anfitriona, 4-2, pese a que sus jugadores insignes Helmut Haller (5 goles) y “Der Kaiser”, Franz Beckenbauer (4 goles) impostaron sus nombres en la tabla de goleadores encabezada por la figura del momento, “La Pantera Negra”, el portugués, Eusebio, con nueve aciertos en total, pero la que sí repitió la gesta fue la “todopoderosa” Brasil bajo la dirección “de sinfonía” de Zagallo que, al imponerse a Italia en la Finalissima de México, 70, gritó “¡Tricampeona!”.

 

Con un Jairzinho (7 goles) y un Pelé (4 goles) que, en últimas, rompieron las redes rivales, “O Rei” pudo alzar la Jules Rimet una vez consumada la final ¡de ataque!:

 

·         LA FINAL:

Brasil 4, Italia 1

“…Brasil, en lo que fuera probablemente el mejor desempeño de un equipo de fútbol en toda la historia, resultó demasiado poderoso para Italia. Pelé anotó su primer gol a los 17 minutos. Un error defensivo permitió a Italia igualar el marcador, con un gol de Boninsenga, pero tres goles brillantes en el segundo período -el último de los cuales fue uno de los más memorables de todos los tiempos- vio a Brasil avanzar velozmente hacia la victoria. Como campeones del mundo por tercera vez, se les permitió conservar el trofeo Jules Rimet…”. (La Copa del Mundo: México 1970).

 

* * *

 

Si, en 1974, Alemania, en su propio patio, logró el bicampeonato mundial, Argentina albergó, en plena dictadura, la cita mundialista del 78 con un “Matador” Kempes como goleador del certamen, con seis aciertos, y un primer título mundial para su palmarés luego de derrotar a “La Naranja Mecánica”, Holanda, 3-1, en el Monumental de Buenos Aires, aunque se ha puesto en tela de juicio el estrambótico ¡6-0! que le propinó a Perú; base para su llegada a la gran final de la competencia.

 

En otro orden de cosas, el título que le fue esquivo a los italianos en el 70 se haría realidad en España, 82, que dejó como protagonistas a un Marco Tardelli (autor del segundo gol en la final contra Alemania) y a un Dino Zoff, baluarte, por decir lo menos, de la portería “Gli Azzurri”; competencia en la que, entre otras cosas, alcanzó el tricampeonato, __claro, alcanzado a Brasil__, y en la que saldría goleador el fallecido en 2020, Paolo Rossi, con seis concreciones.

 

De tajo, con la declinación de Colombia para organizar la cita mundialista del 86 producto de la severa crisis que afrontaba la nación, México fue elegida en su lugar y fue allí que la Argentina del “astro” Maradona alcanzó el bicampeonato venciendo a Alemania Occidental, 3-2, y, de paso, recordándose que en los cuartos de final que la “Albiceleste” de Bilardo disputó contra los ingleses se produjeron los emblemáticos goles del apodado “Pelusa” conocidos con los motes “La mano de Dios” y “El Gol del Siglo”, el primero, introduciendo con su mano izquierda la pelota en la red, luego de disputarla con el portero, Peter Shilton, y el segundo, gracias a que arrancó desde atrás de la media cancha, derrumbando a Hoddle; Reid; Butcher; Fenwick y Sansom para, finalmente, por intermedio de un zurdazo, vencer a Shilton.

 

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Los tres últimos mundiales de los años noventa contó con la participación de Colombia, haciendo un destacado papel en Italia, 90, incluso, llegando a octavos, pese a que en tal ronda salió eliminada, en parte, por un garrafal error de Higuita en el extra tiempo que, al intentar gambetear a Roger Milla, perdió el balón con este a efecto de que el delantero, oriundo de Camerún, se aprovechase de ello para marcar el gol que selló definitivamente la eliminación “Tricolor” y, en últimas, decepcionando por su accionar tanto en USA, 94, __con autogol incluido contra los estadounidenses y posterior magnicidio del zaguero central, Andrés Escobar__ como en Francia, 98.

 

Argentina, por su parte, pudo haberse hecho con el tricampeonato en suelo italiano donde, a la postre, salió derrotada por Alemania en la final; equipo este que, valga recordar, enfrentó a Colombia en la fase de grupos y cuyo enfrentamiento, __terminado a un tanto__, generó, quizás, uno de los goles más hermosos de los mundiales, obra del fenecido, Freddy Rincón, “El Coloso del Pacífico”, y que, con ahínco, así lo describió Eduardo Galeano:

 

·         Gol de Rincón:

“…Fue en el Mundial del 90. Colombia había jugado mejor que Alemania, pero iba perdiendo 1 a 0 y ya estaban en el último minuto. La pelota llegó al centro de la cancha. Ella iba en busca de una corona de electrizada pelambre: Valderrama recibió la pelota de espaldas, giró, se desprendió de tres alemanes que le sobraban y la pasó a Rincón, y Rincón a Valderrama, Valderrama a Rincón, tuya y mía, mía y tuya, tocando y tocando, hasta que Rincón pegó unas zancadas de jirafa y quedó solo ante Illgner, el guardameta alemán. Illgner tapaba el arco. Entonces Rincón no pateó la pelota: la acarició. Y ella se deslizó, suavecita, por entre las piernas del arquero, y fue gol…”. (p. 210).

 

Mal vislumbrada como la próxima campeona del mundo por aquello del 5-0 propinado a la Argentina, en el Monumental de Buenos Aires, la que sí campeonó en los Estados Unidos fue una discreta Brasil, __eso sí, con un Romario goleador__, gracias a que en la definición desde la tanda de los penales (contra Italia) “…Roberto Baggio debía convertir para salvar a su equipo. Desgraciadamente para él, el disparo salió desviado, lo cual inició el carnaval de celebración en Brasil…”. (La Copa del Mundo: Estados Unidos 1994).

 

Carnaval empañado cuatro años después luego de que Francia lo derrotó en la final celebrada en el Saint-Denis por estruendoso 3 a 0 con doblete de Zinedine Zidane y gol en solitario de Emmanuel Petit, impidiéndole a los “cariocas” aplazar el pentacampeonato que, finalmente, obtendría en Korea-Japon, 2002, venciendo a Alemania, en el Yokohama, con doblete de “O fenómeno”, Ronaldo, y consolidándose, así como una de las versiones más vistosas de Brasil, para la época, conducida por Luis Felipe Scolari de la mano de figuras de renombre de la talla de Cafu; Roberto Carlos; Rivaldo y el “mago”, Ronaldinho Gaúcho.             

 

Alemania, 2006, recordado por el certero cabezazo de Zidane a Materazzi en plena final del certamen, robusteció a los italianos, bajo la batuta de Marcello Lippi, con el tetracampeonato, venciendo a los galos, 5-3, desde los penales, con aciertos de Andrea Pirlo; Marco Materazzi; Daniele De Rossi; Alessandro Del Piero y Fabio Grosso; si bien, su participación en Sudáfrica, 2010, no fue la mejor quedando sembrada en la primera ronda con dos puntos no más, la que sí deslumbró fue la Uruguay del maestro Tabares al llegar hasta las semifinales donde, al fin de cuentas, saldría derrotada por Países Bajos, 3-2, marcador este que le otorgó la disputa de la final con una España que saldría por primera vez en su historia “¡campeona!” producto del acierto de Andrés Iniesta en las postrimerías del alargue.  

 

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Luego de tres mundiales sin asistir, la mejor generación colombiana de los últimos tiempos, al mando del argentino, José Néstor Pekerman, se hizo con sendos tiquetes a Brasil, 2014, y Rusia, 2018, en la primera ruta arribando hasta la instancia de cuartos no más en un polémico encuentro contra la anfitriona, bajo un redundante “¡Fue gol de Yepes!”, y en el segundo camino mundialista quedándose en octavos al disputar un vibrante encuentro con Inglaterra empatado en el “minuto de Dios” con un cabezazo, obra de Yerri Mina, pero, infortunadamente, eliminada, desde la tanda de los penales, por 4-3.

 

Alemania, en 2014, salió campeona en demostración de su poderío futbolero, __no más la masacre propinada en semifinales a Brasil, en el Mineirão, traducida en un pavoroso, 7-1, con aciertos de Thomas Müller; Miroslav Klose; Sami Khedira; y sendos dobletes de Toni Kroos y André Schürrle__, venciendo, por la mínima diferencia, a los argentinos, amén del acierto de Mario Götze al 113’ del extra tiempo, y la grandeza de Francia, en 2018, derrotando a su similar de Croacia, en la final disputada en el Olímpico Luzhnikí de Moscú, 4 a 2, con un Griezmann, un Pogba y un Mbappé ávidos de triunfo.          

 

Pero una de las finales más candentes en la historia de los mundiales fue la de Catar, 2022, que enfrentó a argentinos y franceses en un partido que, por poco, ganan los dirigidos por Didier Deschamps, campeón en Francia, 98, (jugador), y, Rusia, 2018, (entrenador), no obstante, marcador final, 3-3, que obligó a decidir desde los penales cual de los dos se llevaba el trofeo a casa siendo los comandados por Scaloni los afortunados tras ganar la tanda, 4-2, con aciertos de Paulo Dybala, Leandro Paredes, Gonzalo Montiel y Lionel Messi quien, por primera vez, se coronaría ¡campeón del mundo!

 

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El Mundial de México, Estados Unidos y Canadá, 2026, albergará ya no 32 equipos habituales sino un total de 48, distribuidos en 12 grupos, esencialmente, haciendo cita expresa al que pertenecerán los anfitriones, a saber, Grupo A: México; Sudáfrica; Corea del Sur y República Checa; Grupo D: EE.UU.; Paraguay; Australia y Turquía y Grupo B: Canadá; Bosnia y Herzegovina; Catar y Suiza, al unísono, asimismo contando el de Colombia, adscrito al Grupo K, acompañado por Portugal, Congo y Uzbekistán.

 

A fin de cuentas, ¿será que la Brasil de Ancelotti se hará con el hexacampeonato?

 

De no llegar a ser así, ¿lo alcanzará Alemania aprovechando la ausencia de Italia?

 

¿Francia, campeón?

 

¿Messi se hará con su segunda Copa Mundo?

 

O si, por el contrario, ¿será el mejor Mundial en toda la historia de Colombia con llegada a la final?

 

Todo esto lo descifraremos a lo largo y ancho de un Mundial que, de seguro, despertará pasiones; sentimientos; sufrimientos; rivalidades y tintes de engaños, cómo no, si es que entre rivales se los llegasen a proponer.

 

Las apuestas quedan a la merced del planeta mientras esperamos con expectación la Finalissima del 19 de julio.

 

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P.S. (1.) 3 en 1 Mundialista. Para las lectoras y los lectores amantes del deporte “Rey”, el sitio web “FANPICTURES” alberga un sinfín de revistas futbolísticas para su consulta y entretenimiento; además, si de entretención máxima se trata, aquí les comparto los álbumes de los mundiales, totalmente digitalizados, desde México, 70, hasta Catar, 2022, y una completísima guía de lo que será este Mundial “a la norteamericana” que ya comenzamos a vivir y a palpar en carne propia.

 

P.S. (2.) Colombia en Norteamérica, 2026: Grupo K. Mié, 17/6, 9:00 p. m.: Uzbekistán Vs. Colombia (Estadio CDMX, Ciudad de México). Mar, 23/6, 9:00 p. m.: Colombia Vs. RD Congo (Estadio Guadalajara, México) y Sáb, 27/6, 6:30 p. m.: Portugal Vs. Colombia (Miami Gardens Stadium, USA). ¡Yo soy mundial, yo soy mundial! ¡Como mi selección!   

 

P.S. (3.) Felicitaciones a las “Chicas Superpoderosas” por alcanzar el título de la CONMEBOL Liga de Naciones. Ahora las espera la Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil, 2027. ¡Vamos guerreras!  

 

Nicolás Fernando Ceballos Galvis

 

Referencias.

 

El Tiempo. (s.f.). Pasión de fútbol. Casa Editorial EL TIEMPO.

El Tiempo. (2014). Colección los mundiales de fútbol a través de El Tiempo. [Colección de videos]. Casa Editorial El Tiempo.

Galeano, E. (1995). El fútbol a sol y sombra. TM Editores.

Los mundiales. Estadística. Historia. Datos interesantes. Biografías. (s.f.). [Cartilla]. 

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