ALEX BUENO, VERSÁTIL HASTA LA ETERNIDAD
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esulta,
pasa y acontece que, al levantar una piedra, por los caminos de la República
Dominicana, cada nada nace un intérprete del merengue: género musical primario del
país centroamericano entre los que se destacan, al interior de un largo listado,
exponentes de la talla de Sergio y Wilfrido Vargas; Bonny Cepeda; Juan Luis
Guerra; Mickey Taveras; Chichi Peralta; Elvis Crespo o, para no irnos tan
lejos, “Los Fantasmas del Caribe”; “Los Hermanos Rosario”; Eddie Herrera; “Fulanito”;
“Proyecto Uno” y, en especial, uno de los considerados íconos de la música
dominicana como es el caso del recientemente fallecido, Alejandro Wigberto
Bueno López, mejor conocido en el mundo artístico con el sobrenombre, “Alex
Bueno”, quien, por algo más de 40 años, se mantuvo vigente en el panorama
musical de la rumba latinoamericana, incursionando, __aparte de sus
dotes en la guitarra__, en los géneros de la bachata; la salsa; el
bolero; la balada y, claro, muy especialmente, en el ya referido merengue;
digno, por demás, de futuras antologías.
“Alex
Bueno”, originario del municipio dominicano de San José de las Matas, hijo de
Santiago Bueno y Francisca López, creció en un ámbito musical inculcado,
especialmente, por sus padres quienes, de otrora, oficiaron en calidades de
músicos y cuya herencia no fue en vano: a pesar que logró proyectarse como
todo un idóneo en estas cuestiones del canto en uso de tres frentes artísticos,
en específico, como lo fue la bachata, la salsa y el merengue, __con
reconocibles títulos, en dichos géneros, que aún cobran vigencia porque hay
ritmos y géneros que nunca pasarán de moda__, fue capaz de
consolidar una base tan monumental de seguidores tanto en ese cúmulo, representante
de la verdadera rumba latina en general, __incluyendo tierras
colombianas__, como a lo largo y ancho de su patria que hace constar
que ese ilustre intérprete de la afamada, “Jardín prohibido”, ideada por Giacobe
Pase Avogadro, llevó la música por dentro hasta su último suspiro.
De
hecho, el joven, “Alex Bueno”, se
encaminó por el mundo de la música gracias al concurso de canto, “Festival de
la Voz”, que, celebrado en 1978, fue organizado y promovido, además, por
Wilfrido Vargas, valga acotar, escenario, __o festival, mejor__,
que lo llevó a ser contactado por Gerardo Veras, director de la para entonces,
“Santo Domingo's All Star”, con el fin de incluirlo en la nómina estelar de la
orquesta que, si bien es cierto, venía de hacer público el LP, “Merengue
Fever”, producido por Borinquen, le propuso a su nuevo intérprete hacer
realidad las canciones “Condiciones” y “Quisqueya”, ambas, con espacio,
incluso, en ese mundo musical latino (y merenguero) de los años ochenta y en
pleno vigor con, por citar, un Sergio, un Wilfredo y un Guerra que ya preparaba
los encendidos de los motores de su banda para la entronización de la misma
bajo el “caballo de fuerza” 4.40.
Vigor
que se hizo más evidente cuando, “Alex Bueno”, ingenió la afamada, “Orquesta
Liberación”, con el LP estreno del 85, “Alex & Orquesta Liberación”,
(Karen Records), que adscribe a su cancionero las clásicas, __por
cierto, afamadas__, “Querida” de Juan Gabriel, “La colegiala” de
Manuel Tejada, “Qué cara más bonita” y “Amor divino”, __himnos
atribuidos al glorioso merenguero, cuasi nonagenario, Ramón Orlando “Cuco”
Valoy__, y subrayando que el larga duración, ya dilucidado, lo alentó,
junto a su muchachada, a lanzar una lluvia de ideas en privado a fin de crear para
el 86 el contenido que haría realidad la continuidad del estreno previo de
“Alex & Orquesta Liberación” en uso de varias composiciones que resultaron
un hit para la época como “Paloma blanca” (José Hernández); “Quiero abrazarte
tanto” (Víctor Manuel / San José / Sánchez); “Me muero por ella” (A. Sánchez /
A. Platero / J.M. Rodríguez / L. Porras); “Has tenido mil amores” (J. González)
y “Esos ojitos negros” escrita por De la Calva y Arenza.
Pero
antes de la entrada triunfal a los escenarios del espectáculo musical de su
“Orquesta Liberación”, habrá que recordar que hizo parte de la razón
musical, “Andrés de Jesus y su orquesta”, al ser la voz líder del proyecto,
surgido en 1983, “Como quisiera”, bendecido por la discográfica, Karen
Records, y en el cual se trae a colación la versión de la balada de Perales,
“¿Y cómo es el?”.
Subsiguiente,
se tiene registro que, en calidad de solista, irrumpió en el mercado con la
propuesta, “Con fe y sentimiento”, lanzada en 1988, por Disco Hit
Productions, y en el que se encuentran, por ejemplo, las composiciones hechas realidad
por uno de los duetos estandarte de la música cubana, __“Celina y
Reutilio”__, “Amorcito de mi vida” y “Amarrao con fe” así como
también las reconocibles de Joaquín Balaguer, “El niño y el canario” y “Lucía”,
e incluyendo, conjuntamente, el lanzamiento, en dicho lustro, del “Mano a Mano
– Sergio Vargas – Alex Bueno”, a modo de unión entre los más grandes del
momento, y en el que se encuentra, en la voz de Sergio, “Amor, amor” (Pérez –
Botija), Causas y azares (Silvio Rodríguez) y “Tu ausencia” (adaptada al
español por Mario Díaz) y en la voz de Alex las reconocidas letras de Manuel
Alejandro y María Alejandra “El amor se acaba” y “Quiero llenarte toda”.
Su
tiempo de gloria fue en 1990 en lanzamiento del autodenominado, “Alex Bueno”,
(Karen Records), que contiene la célebre salsa romántica, “Jardín prohibido”,
en compañía, desde luego, de los famosos merengues “A donde vayas” (Marco
Antonio Solis), “Noche de fantasía” (Luis Alba) y “Si volvieras” de Rafael de
la Rosa más la presentación del LP, “¡Como nadie!”, que, promovido por la
J&N Records, en 1991, su celebridad es más que notoria por las canciones “Una
lágrima por tu amor” (Bigassi / Cini) y “El talismán”, a la postre, escrita e
interpretada por la admirable cantante mexicana de rancheras, Ana Gabriel.
Con
el lanzamiento del disco, “Ternuras”, (J&N, 1992), acompasado, en su
mayoría, por una buena cantidad de boleros, __entre ellos, el “Amor
de pobre” de Tito Ávila__, el trasegar de “Alex Bueno” por los
años noventa fue, al unísono, con el apoyo de la J&N, más que impecable
no sólo por la presentación, en 1995, del resumen fonográfico, “Los años
dorados”, en honor a sus más grandes canciones, por destacar, “Que cara más
bonita”, “A donde vayas” y “Jardín prohibido” y los posteriores lanzamientos de
los discos “Me equivoqué” (1996), “Más ternura” (1997) y “Bachata a su tiempo”
(1998), este último, presentando, en tal género, el célebre vallenato, obra de
Omar Geles Suárez, “Busca un confidente”.
* *
*
Sin
duda, “Alex Bueno” fue todo un caballero versátil del canto, desde diversas
puestas en escena, que, lamentablemente, producto de una penosa enfermedad ha
partido a la eternidad para, desde allí, iniciar un nuevo periplo artístico
bajo su característico estribillo, “¡Ay Dios mío!”, mientras, acá en la tierra,
no se esquiva el sentido pésame que, a su memoria, elevó la JN Music Group, su
casa discográfica, por más de 30 años, en los siguientes términos. (Cito textualmente):
“…En
JN Music Group lamentamos profundamente el fallecimiento del gran Alex Bueno.
En
nombre de nuestros fundadores, Juan Hidalgo y Nelson Estévez, expresamos
nuestro más sentido pésame a sus familiares, amigos, colegas y a toda la
comunidad artística ante esta irreparable pérdida. Despedimos a una de las
voces más extraordinarias, completas y versátiles que ha dado la música latina.
Su
inmenso talento en el merengue, la bachata, la salsa y el bolero deja una
huella imborrable en nuestra historia musical. Su voz será eterna y su legado
vivirá para siempre en nuestros corazones. Descanse en paz…”.
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In
memoriam a “El Ruiseñor de la Sierra” o “Mayimbito”, Alejandro Wigberto Bueno
López, “Alex Bueno”, (San José de las Matas, República Dominicana, 6 de
septiembre de 1963; New York, Estados Unidos, 18 de junio de 2026).
“¡Ay,
Dios mío!”
Nicolás Fernando Ceballos Galvis
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