¿ESTAMOS AD PORTAS DE LA SUPUESTA "PATRIA MILAGRO"?

 

L

uego de que los tigres domesticados propiedad del ringmaster, arlequín (¿de la justicia?) o el tigre mayor, Abelardo, __que aún no ha salido de su oscura cueva__, fueran soltados el domingo de sus jaulas de circo para que se devoraran todos los tarjetones habidos y por haber por entre los consulados y las más de cien mil mesas de votación nacionales, ¿para qué carajos una segunda vuelta presidencial si, prácticamente, como exclamó Jesucristo en la cruz: “…Todo está consumado…”.?

 

Fueron 10.361.499 votos (traducidos en un 43,74%) a favor del “Rey de la Selva” (porque, sea dicho de paso, para semejante elitista y arribista, por demás, Colombia es una selva donde, en uso del “Yo soy el indio” de Diomedes, “…todavía andamos en burros y en cayuquitos de remo…”, y, de contera, por decir lo menos, invadida de pobres por cuyas cloacas expulsan, __claro, en forma de heces__, los “potajes carcelarios” que ingieren); contra un total de 9.688.361 votos (equivalentes al 40,90%) obtenidos por el ahora rotulado por Trump, “marxista de izquierda radical”, Iván Cepeda; resultados estos que, bueno, a fin de cuentas, obligan a que se celebre el próximo, 21 de junio, __valga acotar, con cuatro partidos mundialistas a bordo__, una nueva votación que declarará presidente a quien obtenga el mayor número de votos sin importar los que se cuenten “en blanco”, pues, como ha venido siendo la costumbre electoral de los últimos tiempos colombianos, no valen ni un centavo.

 

Lo que quiere decir que, en resumen, esos mismos tigres domesticados saldrán de sus jaulas de circo, ya en pleno Mundial, a devorarse la otra tanda de tarjetones untada con un poquito de mermelada de esos politiqueros de siempre y a la sombra de Abelardo para, a modo de “Estado de Opinión”, otorgarle la victoria a su “Rey Tigre” mientras dicho chabacano, encapsulado en su vitrina (¿o urna de cristal?) como “muñeco de la mafia”, celebrará al ritmo de los narcocorridos de sus “Tigres del Norte”.

 

Pero, ¿qué pudo haber pasado en aquella primera vuelta de por sí sorpresiva y por qué se anticipa la llegada al poder del cuasi dictador?

 

Simple:


Ya no es un secreto a voces que Cepeda terminó dándose un totazo monumental puesto que, juraba y “recontrarequetejuraba” que iba a salir triunfante en un escenario que, gracias a esos tigres facinerosos y desenjaulados, terminaron favoreciendo al también (¿ilustrísimo?) magnate de la Espriella (¿Saab?), empero, ¿cómo podía estar tan seguro el candidato del “Pacto Histórico – PH” y la “Alianza por la Vida” que iba a ganar por anticipado? ¿Ensilló sin tener uno de los 12 caballos de Uribe o de los Ochoa Vásquez? ¿O presupuestó tal fin porque, si, de llegar a segunda, __diría__, “allí me aniquilan” tal como parece ser acontecerá?

 

Es lo más probable.

 

No exactamente bajo un “golpe de gracia” que acabó con la vida de su padre. Sólo es un decir, en “sentido figurado”, como diría don Ramón, pero nada de raro tiene que algo extraordinario llegara a ocurrir en una patria (¿milagro?) a punto de estallar de átomos.

 

Más bien, para no ir más lejos, por ejemplo, en una campaña sucia propiciada por el naciente “Abelardismo”, __sin duda, “amarrado a las naguas” de sus compinches del “uribismo”__, también hay que hacer campaña sucia, gústele o no le guste a Cepeda, si pretende hacer realidad su objetivo de llegar a la presidencia de la República, pero no. Lamentablemente, __parece ser__, ese no es su estilo, a menos que despierten a ese jaguar o león dormido que, quizá, lleve dentro.

 

Para rematar, todo parece indicar que, al término de esta columna, los derrotados, adscritos al centro político, Claudia López y Sergio Fajardo, no adherirán a su campaña ni, mucho menos, la ex fórmula vicepresidencial de la “Pasionaria”, Paloma Valencia, Juan Daniel Oviedo, cuya jefa, una vez desplumada, cambió de nido para irse directico a lamerle las suelas de los zapatos (¿Ferragamo?) a su desde hace mucho tiempo “mejor amigo”, Abelardo.

 

Y, por si fuera poco, los cuestionamientos del presidente Gustavo Petro hacia los resultados, entre la no aceptación de las cifras del preconteo hasta conocer las arrojadas por las comisiones escrutadoras para salir después con algunos rasgos de por sí grandilocuentes de un presunto fraude electoral, no obstante, Cepeda, en un principio, como que trató de adherir a la digámoslo “pataleta” del mandatario y luego se desmarcó totalmente de ella.

 

¿Al fin qué?

 

¿No están coordinados los discursos de Cepeda y Petro o qué es lo que realmente está pasando?

 

Tal vez por los lados del progresismo, (por no decir “izquierda” porque ya en la evidente dictadura que se nos viene dicho espectro será un pecado capital dentro de un país de por sí polarizado), la única salvación sería convencer tanto a los abstencionistas como a los votantes “en blanco” para que le “salven el pellejo” al candidato del oficialismo, pero si los del centro político no quieren porque son más arrogantes que su malqueriente, Petro, mucho menos los indecisos.

 

¡Ah!

 

Pero por los lados del paraíso terrenal todo es color de rosa: victorioso el mesías de esta patria (¿milagro?) en la primera ronda gracias, en parte, a una derecha cristiana (¿cómo así? ¿Acaso no es un ateo?) que le puso, mínimo, un 50% de su maquinaria político-religiosa a su servicio todo porque, si no es el Jesucristo que “ha bajado de los santísimos cielos para salvarnos”, entonces, es el bíblico, “Ciro el Grande”, no demoraron en pegársele los conservadores al mando del “Jefe de la Banda”, Efraín Cepeda; los liberales del cavernario, Cesar Gaviria, el del lema: “Bienvenidos al Futuro” (¿cuál futuro?); una mayoría del “vargasllerista”, Cambio Radical, hoy, al mando de los Char en el Caribe; la “Pasionaria” en representación del pleno del partido unipersonal de Uribe, Centro Democrático; el señor Leonardo Huerta, ex fórmula vicepresidencial de Claudia López; los republicanos estadounidenses en cabeza de Trump, es decir, tendremos a los gringos “respirándonos en la nuca” hasta que el candidato de ellos no llegue al poder o si no, donde gane Cepeda, fraguan que hubo fraude y son capaces de invadirnos; los medios de comunicación, adscritos a la oligarquía colombiana, y, para cerrar, ¿con broche de oro?, la descarada adhesión de Horacio José Serpa, hijo del ya fenecido líder liberal, Horacio Serpa, a la campaña del señor de la Espriella.

 

(¿Cómo es eso de que “Horacito” haya adherido a una campaña donde se encuentra el Movimiento de Salvación Nacional – MSN de Álvaro Gómez Hurtado, hoy bajo la batuta de su sobrino, el senador “por chance”, Enrique, quien aduce desde hace marrar que, Serpa y el expresidente Samper, tuvieron que ver con el magnicidio de su tío?)

 

En fin.

 

Anteriores adhesiones que se sellaron con un único fin: ni siquiera por un mero choque de propuestas y programas de los candidatos en contienda ni nada por el estilo.

 

Simple y llanamente por una cuestión ideológica: hay que derrotar al “enemigo interno” que, desde hace varios años, ha creado esa extrema derecha, pura y rancia, __hoy, encarnada en de la Espriella__, y ese es Gustavo Petro y todo su círculo político que, sin lugar a dudas, huela a izquierda o, mejor, a progresismo. (Recuérdese: decir y hasta ser de “izquierda” en un país de estos tan polarizado y a punto de ser gobernado por una dictadura es un pecado capital).

 

Con todo este panorama, ¿estaremos ad portas de una supuesta “Patria Milagro”?

 

A lo mejor.

 

Ideada por uno de los representantes más acérrimos de la nueva doctrina de la derecha latinoamericana que, en conclusión, puede ser para Colombia la antesala de un régimen autoritario, represivo y fiscalmente excluyente, al nuevo populista, ídolo de Bukele y Milei, le parecería normal las detenciones arbitrarias, los abusos de poder por parte de la Fuerza Pública, el desmantelamiento de garantías constitucionales, la inviabilidad e inestabilidad institucional para adoptar el modelo penitenciario y de seguridad salvadoreño, o, para no ir más lejos, a lo “motosierra Milei 2.0”, el recorte abrupto de ministerios y programas estatales que desprotegería, de tajo, a las poblaciones más vulnerables y debilitaría las inversiones sociales en materia de salud y educación.

 

Con tal de que le “eche plomo” a las guerrillas y al narcotráfico, grupos crecientes durante la “Paz Total” de Petro, __dicen desde el círculo de su séquito de aduladores__, lo demás será carpintería.

 

Pueda ser que su estrambótica propuesta de “Autoridad Democrática” no nos lleve, pues, a llorar otros 6.402 caídos por falsos positivos “que no propiamente estaban recogiendo café”.

 

Nicolás Fernando Ceballos Galvis  

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