SU EXCELENCIA MARIO MORENO, CANTINFLAS

“…De acuerdo a una leyenda con la que él está de acuerdo, el joven Mario Moreno, intimidado por el pánico escénico, una vez en la carpa Ofelia olvidó su monólogo original. Comenzó a decir lo primero que le viene a la mente en una completa emancipación de palabras y frases y lo que sale es una brillante incoherencia. Los asistentes lo atacan con la sintaxis y él se da cuenta: el destino ha puesto en sus manos la característica distintiva, el estilo que es la manipulación del caos. Semanas después, se inventa el nombre que marcará la invención. Alguien, molesto por las frases sin sentido grita: “Cuánto inflas” o “en la cantina inflas”, la contracción se crea y se convierte en la prueba del bautismo que el personaje necesita…”.

Carlos Monsiváis

Ensayista mexicano (1938-2010)

 

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L

a crítica no necesariamente tiene que ser escrita, en contraste, puede ser visual (tal como es el caso de las caricaturas de prensa que no dejan de lado los temarios políticos que no han de faltar en estos tiempos tan convulsos de la historia) y hasta cinematográficas si nos remitimos a las cintas de antaño que, por citar dos ejemplos en concreto, protagonizaron, en su debido momento de gloria, Sir Charles Chaplin, fundador del cine mudo, en los albores del siglo XX, con su eterna personificación de mimo; vestido de negro; andar de patito y con un mostacho incluido a lo Hitler que adornaba su presencia de cariacontecido y Mario Moreno, “Cantinflas”: el mismo de las botas de charro, como la ranchera de Vicente; caminadito de hombrecillo listo, aunque de “yo no fui”; vestimentas descachalandradas; bigotito no tan fino, pero si bien ralo y un hablar tan particular a hoy conocido como “cantinfleo” definido por la RAE como la acción de hablar o actuar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada con sustancia.

 

Si nos fijamos en las presencias físicas de Chaplin y “Cantinflas”, no cabría menor duda que podrían resultar tan idénticas, si se quiere, en sus estaturas, más diminutos que el “Chapulín Colorado” en modo “chiquitolina”, pese a que el uno fue todo un Sir mudo, cuyo lujo no se lo ha dado, siquiera, el impertérrito, Rey Carlos III, mientras el otro, un charro o mejor, todo un trotamundos de carrera por el pasar de las décadas, fue, antes que nada, y, en uso del mexicanismo más grande de todos los habidos y por haber en la jerga, propia de su insigne tierra Azteca, un “mero, mero macho” a lo Romeo porque no había quien le ganase en las lides del amor para compaginar dicha esencia en sus calidades de bolero; analfabeto; extra; profe; conserje; barrendero o patrullero (“El 777”) con un toquecito de “cantinfleo” para cada uno de estos personajes con los cuales hizo morir de la risa a todo un pueblo latinoamericano (y, por qué no, mundial) que, a nuestros días, aún le recuerda como si hubiese sido ayer.

 

En contexto, con el fin del “Porfiriato” y la puesta en marcha de la “Revolución Mexicana”, Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, hijo de Pedro Moreno Esquivel y doña María de la Soledad Reyes Guízar; mejor: “El hijo del pueblo” porque, como dicta otra ranchera de Vicente, fue su orgullo haber nacido en el barrio más humilde, vio la luz del día en la Ciudad de México un 12 de agosto de 1911 mientras, por el paso de los años, crecía junto a sus demás hermanos Pedro; José; Catalina; Eduardo; Esperanza; Enrique y Roberto en la antigua Sexta Calle de Santa María La Redonda, cerca del vecindario de Tepito, hoy, Eje Central Lázaro Cárdenas 182 de CDMX.

 

De joven, Mario realizó diversos oficios que serían llevados a escena, ya en calidad de afamado actor, sin disimular que hizo parte del ejército de su país a inicios de 1928.

 

Antes de inmiscuirse en el mundo del espectáculo, a través de las carpas de los circos, las tablas (o el teatro) y, finalmente, arribando a los escenarios del cine, contrajo nupcias, en 1934, con misiá Valentina Ivanova, actriz moscovita, quien, falleciera en 1966, a pesar que, en los preludios de su matrimonio, el ya formado actor Moreno compartió créditos, por allá en los años treinta del siglo pasado, con quien fuera su socio artístico, Manuel Medel Ruiz, en filmación de sus primeras películas “¡Así es mi tierra!” (1937), “Águila o sol” (1937) y “El signo de la muerte” (1939).

 

“Cantinflas” alcanzó notoriedad artística con la que se considera su película más importante, “Ahí está el detalle”, dirigida por Juan Bustillo Oro y producida en 1940 por Grovas-Oro Films, fue protagonizada por él mismo al lado de los actores de renombre Joaquín Pardavé; Sara García; Sofía Álvarez y Dolores Camarillo, y que, en palabras de Dávalos (2012): “…es una comedia de enredos, equívocos y retruécanos donde el pomposo lenguaje de las clases acomodadas e ilustradas, que encarna don Cayetano (Joaquín Pardavé), se rinde ante Cantinflas, cuyo personaje, un “peladito”, un lumpen urbano pícaro, mañoso y lúbrico, sin oficio ni beneficio, esgrime con desparpajo, como única arma para enfrentar al mundo, una incoherente e interminable locuacidad, plena de retruécanos, dobles sentidos y salidas en falso, en suma el lenguaje “cantinflesco” que, como afirma Jorge Ayala Blanco, “eluden el gag y añoran la carpa original”. Son de antología los enfrentamientos de Cantinflas con Pardavé. Es también memorable la secuencia del tribunal, que lleva al extremo la confusión entre la muerte de un perro rabioso llamado “Bobby” y la del maleante Bobby el Fox-Terrier. Al final, cuando se resuelve el asunto y todos acaban “cantinfleando”, el cómico remata: “ora si, ¿lo ven?, todo aclarado: si hablando en cristiano se entiende la gente: ¿o no?”. En efecto, ¡ahí está el detalle! ...”.[1]

 

Si “Así es mi tierra”; “Águila o sol”; “El signo de la muerte” y “Ahí está el detalle” se estrenaron en la plena Época de Oro del Cine Mexicano, con espacio estelar, desde 1936 a 1956, asimismo, otras de sus películas más apreciables, fueron lanzadas en el auge de dicho periodo cinematográfico cuando, con el apoyo del otrora sistema a blanco y negro se proyectaron, por citar, “Los tres mosqueteros” (1942); “El circo” y “Romeo y Julieta” (1943); “Un día con el diablo” (1945); “El supersabio” (1948); “El mago” (1949); “El siete machos” (1951); “El bombero atómico” y “Si yo fuera diputado…” (1952); “El señor fotógrafo” (1953); “Caballero a la medida” (1954) y “Abajo el telón” (1955); todas las anteriores, bajo la destacada dirección del director, productor, guionista, asistente de dirección y actor mexicano Miguel M. Delgado (1900-1994).

 

Precisamente, fue en 1956, lustro en el que llega a su fin aquella época de oro del cine mexicano, que su notoriedad artística alcanzaría cumbres universales al hacer parte del elenco de “La vuelta al mundo en ochenta días” junto a la primera actriz estadounidense, Shirley MacLaine, y los actores británicos David Niven y Robert Newton.

 

Película dirigida por el director de cine británico, Michael Anderson, ganadora en la 29ª. edición de los Premios Óscar (1957), fue el pináculo internacional de “Cantinflas” al hacerse acreedor de un Globo de Oro en la categoría al mejor actor (comedia o musical) por su rol de “Passepartout”, inclusive, por encima del emblemático, Marlon Brando, quien, 16 años más tarde, resultara ganador de un Óscar por su magistral interpretación en el papel de “Don Vito Corleone” en “El Padrino” de Francis Ford Coppola.

 

La página “SensaCine” nos presenta la siguiente sinopsis de “La vuelta al mundo en ochenta días” así:

 

·         “…Phileas Fogg (David Niven) es un flemático caballero inglés, socio del exclusivo y distinguido Reform Club. Fogg se apuesta con otro miembro del club que es capaz de dar la vuelta al mundo en 80 días. Acompañado de su nuevo mayordomo, Passepartout (Cantinflas), inicia el trayecto dirigiéndose a París. Llega a España en globo, donde el criado debe enfrentarse a una corrida de toros. Prosiguen el viaje por el Mediterráneo y cruzan el Canal de Suez. Arriban a Bombay dos días antes de lo previsto y se dirigen Calcuta en tren. El viaje es interrumpido por una brecha en la línea ferroviaria de 50 millas. Fogg y Passepartout deben desviarse de su trayecto, lo que les permite encontrarse con la inmolación en la pira de una princesa india a la que rescatan. La mujer, Aouda, se une a los dos hombres en su viaje alrededor del mundo…”.

 

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Pese a “Entrega inmediata”, otra de las destacadas cintas de “Cantinflas”, estrenada en el 63, no puede obviarse la memorable escena del baile que protagoniza con la vedette estadounidense, Elaine Bruce, en el “El bolero de Raquel” (1957) y otras proyecciones adicionales, también realizadas a color, como “Pepe” (1960); “El analfabeto” (1961), interpretando a “Inocencio Prieto y Calvo”; su papel de “Rogaciano” en “El extra” (1962); la “imagen y semejanza” del “Padre ‘Sebas’” en “El padrecito” del año 64; la muy sentida película del año 65, “El señor doctor”, en la que le da vida al “Dr. Salvador Medina” (o “Chava”); la típica “Su excelencia” (1967) en la que el diplomático “Lopitos” (“Cantinflas”) pronuncia un discurso memorable, digno para la política actual; “Por mis pistolas” (1968); “El profe” (1971); “Don Quijote cabalga de nuevo” (1972) en su rol de “Sancho Panza”; “Conserje en condominio” (1973). ¿Y quién no ha tenido un “Úrsulo” a la entrada de su vecindario?; “El ministro y yo” (1975); “El patrullero 777” (1978) y la que se considera su última filmación conocida con el título de “El barrendero” estrenada en 1981.

 

Fina estampa de la cultura popular mexicana, siempre se le recordará a “Cantinflas” no sólo por su sentido del humor sino por dar lecciones de humanidad desde sus personajes, en especial, con aquel diplomático “Lopitos” o con aquel “Sargento Diógenes Bravo” al expresar: “¡Para ustedes, yo quiero seguir siendo el de siempre: el 777!”.

 

In memoriam de Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes (Ciudad de México, 12 de agosto de 1911; ibidem, 20 de abril de 1993).

 

Nicolás Fernando Ceballos Galvis



[1] Dávalos, F. (2012). PELÍCULA: ¡AHÍ ESTÁ EL DETALLE! DICCIONARIO DE DIRECTORES DEL CINE MEXICANO.COM. https://diccionariodedirectoresdelcinemexicano.com/antologia-peliculas/pelicula-ahi-esta-el-detalle-juan-bustillo-oro-1940/

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